Una de las consultas más recurrentes que se recibe en la administración de fincas Chicote e, imaginamos, en la mayoría de las administraciones de fincas, es qué es lo que cubre el seguro de la comunidad de propietarios.

Uno de los errores más habituales entre los propietarios es pensar que el seguro de la comunidad cubre todos o casi todos los incidentes o siniestros que se producen.

Y cuando un siniestro no queda cubierto, surge la pregunta: Pero ¿qué es lo que cubre el seguro de la comunidad de propietarios?

Lo primero que deben entender los propietarios es que el seguro de un edificio o garaje no tiene la finalidad de encargarse de mantener a estos en perfecto estado.

El mantenimiento ordinario de las instalaciones corresponde realizarlo siempre a la comunidad de propietarios, no al seguro.

¿Qué cubre el seguro de la comunidad de propietarios?

El seguro de una comunidad de propietarios se denomina seguro multirriesgo.

Se trata de una modalidad de seguro que surgió en los años 70 del siglo XX. Su objetivo fue unir las coberturas de los antiguos seguros de incendio y responsabilidad civil existentes, aparte de crear nuevas coberturas.

Es un tipo de seguro muy extenso y que, a medida que pasan los años, va ampliando las coberturas existentes.

Las coberturas más habituales del seguro de una comunidad de propietarios son:

  • Daños ocasionados por el agua.
  • Daños ocasionados por el fuego.
  • Daños eléctricos.
  • Rotura de cristales.
  • Robo y actos vandálicos (a bienes comunitarios).

También tenemos la cobertura de responsabilidad civil del edificio por daños que pueda causar este a terceros como, por ejemplo, la caída de elementos propios de la fachada (reboco, cornisas, ladrillos, etc.).

Otra de las coberturas importantes es la posibilidad de reclamar el impago de cuotas a propietarios morosos. En este caso, se ha de tener en cuenta que el periodo que comprende el impago debe ser igual o posterior a la vigencia de la póliza.

Como vemos, las coberturas del seguro de una comunidad de propietarios son bastante amplias y cubren un amplio espectro de posibles incidentes que pueden surgir dentro de una comunidad.

Hay que destacar que el mayor porcentaje de los siniestros que ocurren en una comunidad de propietarios están relacionados con problemas de derivados del agua, ya sea por escapes de las conducciones, por emboces de las mismas o por filtraciones o humedades causadas por la lluvia.

En menor medida, otros siniestros habituales son roturas de cristales, robos, daños eléctricos o daños por incendio.

¿Qué no cubre el seguro de la comunidad de propietarios?

Como se indicaba al principio del articulo, es muy importante tener en cuenta que el seguro de la comunidad de propietarios no es el encargado de mantener un edificio en perfecto estado.

Por lo tanto, es obligación de una comunidad de propietarios realizar el mantenimiento periódico de cualquier elemento común: conducciones de agua potable, bajantes generales, cubiertas, tejados, fachadas, instalación eléctrica, etc.

En caso contrario, los peritos de los seguros rechazarán la cobertura de los siniestros si detectan falta de mantenimiento o dejadez de la comunidad de propietarios en sus obligaciones respecto al cuidado de los elementos comunes.

Por ejemplo:

  • Escapes de agua en conducciones comunitarias debido al mal estado de las tuberías.
  • Mal estado de la cubierta del edificio que provoca filtraciones a los pisos inferiores.
  • Daños eléctricos provocados por el deficiente estado de la instalación de baja tensión.

Respecto a la cobertura de responsabilidad civil, es importante tener en cuenta que la responsabilidad civil del edificio no cubre posibles daños que pueda causar una propiedad privada como, por ejemplo, la caída de una maceta de un balcón a la vía pública. En este caso deberá intervenir el seguro privado de la propiedad.

Resumen

Estos serían los aspectos que una comunidad de propietarios debería tener en cuenta en relación con el seguro y su contratación:

  • Contratarlo con una compañía solvente y que responda rápidamente en caso de siniestro, especialmente si se trata de algo urgente.
  • Que el capital de continente asegurado sea el correcto con el fin que no haya infraseguro o sobreseguro.
  • Que incluya las máximas coberturas posibles.
  • Que la prima a pagar sea la adecuada al mercado actual.

 

En Finques Chicote somos, aparte de administradores de fincas, agentes de seguros de compañías de solvencia, por lo que siempre podemos ofrecer a nuestros clientes el tipo de seguro más adecuado para las necesidades de la comunidad de propietarios.