La instalación de elementos privativos en zonas comunitarias o la alteración de zonas comunitarias de uso privativo es un tema recurrente en las comunidades de propietarios.

Con mucha frecuencia, los administradores de fincas nos encontramos con estas situaciones en las reuniones de comunidad:

  • Compresor de aire acondicionado instalado en la fachada.
  • Instalación de toldo en la fachada.
  • Sustitución del cerramiento del balcón de origen.
  • Sustitución de las ventanas de origen.
  • Cambio del pavimento del balcón/terraza de origen.

En un principio, las situaciones indicadas no representan problema alguno para el funcionamiento y devenir habitual de la comunidad de propietarios.

No obstante, cuando la comunidad tiene que realizar obras de rehabilitación es cuando pueden surgir problemas o fricciones.

 

Rehabilitación de la fachada

 

Por ejemplo, imaginemos una comunidad que va a rehabilitar las fachadas del edificio. En estos casos, lo habitual es que los elementos privativos anexos existentes deban ser retirados para la correcta ejecución de los trabajos.

¿Quién debe asumir el coste de la retirada de dichos elementos?

Esta es la pregunta que surge entre los propietarios que tienen instalados compresores de aire acondicionado, toldos, etc.

La respuesta en estos casos es muy evidente.

Cualquier elemento privado instalado en zonas comunes que deba ser retirado, modificado, etc. por obras o trabajos comunitarios, el coste económico irá a cargo del propietario de dichos elementos.

Esta sería la premisa legal existente.

Otra cuestión es que una comunidad de propietarios pueda acordar el asume económico por parte de toda la comunidad.

Como se ha indicado en otros artículos, las comunidades de propietarios son autónomas para gestionarse, independientemente de lo que puedan indicar las leyes.

 

Sustitución de cerramientos

 

Otro ejemplo lo podemos encontrar cuando un propietario sustituye el cerramiento del balcón o las ventanas de origen.

Es también habitual que un propietario sustituya los cerramientos (balcón, ventanas, etc.) de origen por otros nuevos más actuales.

En principio, esta cuestión no supone problema alguno, siempre que el trabajo se realice correctamente y los nuevos elementos sean perfectamente estancos, todo ello a nivel funcional de los mismos.

En este caso, el problema podría surgir por dos vertientes:

  • Que la nueva instalación cause problemas en forma de humedades a la propia vivienda o a la vivienda inferior.
  • Que la comunidad de propietarios solicite una subvención municipal/autonómica.

En el primer caso, es lógico que el propietario del elemento sustituido causante tenga que asumir la reparación de este y los posibles daños tanto a su propia vivienda como a la inferior.

En el segundo caso, el problema puede venir en forma de la exigencia de la entidad que concede la subvención respecto a la uniformidad tipológica y/o cromática de todos los cerramientos de la fachada de la comunidad de propietarios.

Es muy fácil que los propietarios que sustituyen los cerramientos de la fachada instalen los nuevos a su gusto que puede no coincidir con los cerramientos del resto de propietarios.

Aquí nos encontraremos con viviendas que tienen cerramientos de aluminio de diferentes colores o de madera, o de otros materiales.

En estos casos, es inviable que los propietarios modifiquen estos cerramientos para adaptarlos a las exigencias de los organismos que conceden la subvención, por lo que lo habitual es que esta se deniegue o incluso, que no se llegue a solicitar.

 

Cambio del pavimento de origen

 

Finalmente, el cambio del pavimento de origen del balcón o de la terraza es un tema que ya hemos tratado en un artículo previo, y cuya incidencia se repite con frecuencia.

En esta situación, el problema puede surgir cuando se debe rehabilitar la capa impermeabilizante del balcón o de la terraza.

La comunidad de propietarios no tendrá la obligación de asumir el coste del pavimento no de origen.

En estos casos, el propietario deberá pagar la diferencia económica entre el pavimento de origen respecto al nuevo que colocó a su gusto.

 

Conclusión

 

Como vemos, y si analizamos artículos previos publicados, se trata de temas recurrentes que aparecen con frecuencia en las comunidades de propietarios, y el interés se centra siempre en quién asume los costes económicos derivados.

Por ello, es muy importante que en las reuniones se reflejen estas cuestiones para evitar posteriores malentendidos que puedan derivar en conflictos con los propietarios implicados.