Los propietarios morosos son uno de los principales problemas dentro de una comunidad de propietarios.

Afectan a la convivencia ya que el resto de los vecinos que cumplen con sus obligaciones se sienten afectados por lo que consideran una afrenta y comienzan a surgir dudas como, por ejemplo, el título de este artículo.

¿Puede utilizar el ascensor un propietario moroso? Y quien dice el ascensor, cualquier otro servicio común de la comunidad de propietarios.

Tipos de propietarios morosos

Consideramos que lo primero que debemos tener en cuenta es que hay dos tipos de propietarios morosos:

  • El propietario moroso forzado por sus circunstancias personales
  • El propietario moroso por que es un mal pagador sistemático

Aunque en ambos casos se trata de un propietario moroso, la gestión de la situación debería ser diferente.

Es evidente que una comunidad de propietarios no tiene ninguna culpa respecto a las situaciones personales de sus miembros y que estos tienen la obligación de cumplir sus obligaciones económicas.

No obstante, los administradores de fincas vemos rápidamente que cada situación es diferente.

El propietario moroso obligado por las circunstancias personales intentará cumplir con sus obligaciones de pago de una forma u otra.

Hablará con el administrador de fincas o con el presidente para plantear soluciones ante el escenario negativo existente como, por ejemplo, el pago aplazado de su deuda.

En cambio, el propietario moroso por “capricho” no ofrecerá solución alguna al problema, y hará caso omiso a cualquier requerimiento.

Por otro lado, los administradores de fincas nos encontramos muchas veces con la siguiente situación:

Tenemos a un propietario que tiene un problema ocasionado por un elemento o servicio común como puede ser una humedad en su propiedad que no se resuelve por el motivo que sea.

Suele ocurrir que dicho vecino “amenace” al administrador con dejar de pagar sus cuotas de comunidad hasta que no se solucione el problema que afecta a su propiedad.

Los administradores podemos entender el enfado del vecino, pero el planteamiento del vecino no tiene ningún viso legal, aunque él sí lo piense.

Si el caso llegara a un hipotético juicio, este lo tendría perdido, ya que un propietario que tiene un problema con la comunidad no puede utilizar el impago de cuotas como forma de presión para que se solucione el mismo.

En todo caso, debería demandar a la comunidad de propietarios para obligarla a solucionar el problema, pero nunca dejar de pagar sus cuotas como argumento.

Después tenemos la situación de malestar y enfado que genera el propietario moroso entre el resto de los vecinos que sí asumen sus obligaciones económicas para con la comunidad de propietarios.

Estos se consideran agraviados en el sentido que muchos de ellos hacen esfuerzos por cumplir con sus obligaciones, y observan que el propietario moroso en muchos casos no cumple con las mismas, no porque tenga un problema económico si no por pura desidia.

En multitud de ocasiones escuchamos los administradores de fincas en reuniones que el vecino moroso no paga las cuotas de comunidad, pero se ha comprado un coche de alta gama.

La ley de propiedad horizontal tiene habilitados mecanismos para hacer frente a los propietarios morosos, pero es importante destacar que no siempre es fácil que se pueda cobrar la deuda pendiente de un propietario especialmente si este es insolvente, ya que es muy difícil, y menos en la situación actual, que en este caso un juez decrete el embargo y subasta de una propiedad por impago de cuotas.

No obstante, la comunidad de propietarios debe perseverar en intentar de una forma u otra que los propietarios morosos hagan frente a sus responsabilidades económicas.

Y finalmente, y respondiendo al título del artículo, hay que indicar que no se puede impedir a un propietario moroso utilizar el ascensor ni cualquier otro servicio común.

Sería una ilegalidad por parte de la comunidad de propietarios, por mucho que se lo planteen los vecinos que sí cumplen con sus obligaciones.

En caso de producirse sería el mismo escenario que hemos comentado anteriormente, el vecino que no paga hasta que no se resuelva su problema, pero al revés.

En Finques Chicote como administradores de fincas en Barcelona y Hospitaletg, nos hemos encontrado con este tipo de situaciones en los más de 50 años que llevamos ejerciendo la profesión.

Sabemos que la morosidad genera problemas de convivencia y malestar entre los vecinos que sí cumplen con sus obligaciones económicas, pero es importante destacar que la única vía para resolver los impagos y la morosidad es el diálogo y si este falla, entonces la vía legal que permite la ley de propiedad horizontal.