El cambio climático ha intensificado la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas severas, olas de calor, inundaciones o fuertes nevadas.

Para una comunidad de propietarios, especialmente si se halla en zonas de riesgo, la prevención y la planificación son fundamentales para poder minimizar daños, proteger la seguridad de los vecinos y reducir los costes asociados a reparaciones después del evento.

Preparar un edificio y a sus vecinos no es solo una medida de precaución, sino una medida de seguridad.

Evaluación de elementos comunes e instalaciones

Lo primero de todo es verificar el buen estado de la edificación y sus instalaciones. La junta de propietarios debe encargar una evaluación exhaustiva de las zonas más vulnerables:

  • Cubiertas y terrazas: Son la parte más expuesta de un edificio. Deben revisarse y limpiarse anualmente las canaletas, desagües y sumideros para asegurar que no haya obstrucciones que puedan provocar inundaciones o filtraciones durante lluvias intensas. Es fundamental revisar la impermeabilización y asegurar que las tejas o elementos de fijación estén firmes para soportar vientos fuertes.
  • Fachadas y balcones: Se deben inspeccionar revestimientos, barandillas y elementos decorativos que puedan desprenderse por el viento, fuerte lluvia o el granizo. Los vecinos deben asegurar o retirar objetos sueltos de sus balcones (macetas, antenas, mobiliario ligero, etc.)
  • Instalaciones eléctricas y de agua: En zonas propensas a inundaciones o caída de rayos, es muy importante revisar la toma de tierra y considerar la elevación de los cuadros eléctricos si están en sótanos o plantas bajas. También, se ha de asegurar el buen funcionamiento de las bombas de achique, si es que existen.
  • Zonas comunes: Si hay un jardín comunitario, es importante podar árboles de gran tamaño cuyas ramas puedan caer sobre el edificio o vehículos. Por otro lado, se deberá asegurar el mobiliario del jardín, pérgolas y juegos infantiles en áreas exteriores.

Elaboración de un plan de emergencia comunitario

Es fundamental contar con un protocolo de actuación. Este plan debe ser claro, conciso y de fácil acceso para todos los vecinos del inmueble, por ejemplo, mediante avisos en zonas comunes y difusión digital (e-mail o WhatsApp, por ejemplo).

  • Designación de responsables: Se debería nombrar un equipo de emergencia o coordinadores entre los propietarios o el administrador de fincas. Estas personas serán las encargadas de activar el plan, comunicar las alertas y coordinar acciones antes, durante y después del evento meteorológico.
  • Vías de comunicación: Se tendría que establecer un sistema de alerta rápida (grupos de mensajería, lista de correos, etc.) para difundir a los vecinos avisos de las autoridades y las instrucciones de la comunidad. Es muy importante contar con un listado actualizado de contactos de emergencia (bomberos, policía, servicios técnicos, seguros, etc.)
  • Puntos de riesgo específicos: Habría que identificar y detallar las acciones para reducir los riesgos propios de la comunidad de propietarios. Por ejemplo, si hay un garaje y se inunda habitualmente, el plan debe incluir el aviso para la retirada de vehículos y la colocación de sacos de arena o barreras, si fuera posible.
  • Procedimientos de corte: Se debería documentar claramente dónde se encuentran las llaves de paso generales de agua, gas y los interruptores de corte de electricidad, y quién tiene acceso o conocimiento para poder operarlos en caso de emergencia.

Aspectos económicos y seguro comunal

La gestión económica es un pilar muy importante de la prevención. Una buena planificación financiera de la comunidad permitirá una respuesta rápida sin comprometer el bolsillo de los propietarios.

  • Revisión de la póliza de seguro comunal: La junta conjuntamente con el administrador de fincas deben revisar anualmente que la póliza de la comunidad cubra adecuadamente los daños por fenómenos atmosféricos (viento, lluvia, nieve) y que la valoración del edificio (capital asegurado) esté actualizada para evitar que haya infraseguro. Es importante conocer las exclusiones y los límites de las coberturas.
  • Fondo de reserva: Mantener un fondo de reserva comunitario potente es esencial. Este fondo permite acometer pequeñas reparaciones de urgencia inmediatamente después de un evento sin necesidad de pasar al cobro una derrama urgente.
  • Documentación fotográfica: Se recomienda tomar fotos del estado actual de las zonas comunes (cubiertas, fachadas, patios, garajes, etc.) como prueba antes de un evento extremo anunciado, lo que facilitará significativamente la gestión y tramitación de los siniestros con el seguro comunal en caso que haya daños.

Concienciación y formación de los vecinos

La seguridad es una responsabilidad compartida entre todos los integrantes de la comunidad de propietarios. La implicación de los vecinos amplía y multiplica la eficacia del plan.

  • Sesiones informativas: Se tendría que realizar, al menos una vez al año, una sesión informativa sobre el Plan de Emergencia. En dicha sesión se deberían explicar los riesgos específicos y las acciones que cada propietario debe tomar dentro de su vivienda (cerrar ventanas, bajar persianas, asegurar objetos en terrazas, etc.). Se puede aprovechar para tratarlo en la reunión ordinaria anual.
  • Kits de emergencia: Es muy importante que cada unidad familiar tenga preparado un kit de emergencia individual con agua, alimentos no perecederos, medicamentos, linternas y una radio a pilas, útil en caso de cortes prolongados de suministros, especialmente a raíz del apagón del día 28 de abril de 2025.
  • Ayuda mutua: Habría que fomentar una cultura de ayuda y apoyo mutuo, identificando a vecinos con necesidades especiales (personas mayores, con movilidad reducida) que puedan requerir asistencia extra durante una evacuación o emergencia.

La preparación ante fenómenos climáticos extremos no se debe considerar como un gasto, sino una inversión en la seguridad y el valor de la propiedad. Una comunidad de propietarios que esté informada, mantenida y planificada estará lista y preparada para afrontar cualquier adversidad meteorológica extrema.