El confinamiento por culpa del Covid-19 ha afectado a las administraciones de fincas en mayor o menor medida, dependiendo del grado de digitalización y nivel de implementación tecnológica existente de los diferentes despachos, así como de su capacidad de adaptación a los cambios, en especial si son más o menos repentinos y disruptivos.

Los despachos que podían trabajar de forma remota y deslocalizada (teletrabajo) son los que han salido más airosos y reforzados de esta crisis sanitaria y aquellos despachos que estaban trabajando con sistemas antiguos, obsoletos y poco eficientes, y muy sujetos al papel y al trabajo manual, se han quedado fuera y, o bien no han podido atender debidamente a sus clientes, dejándolos en un serio desamparo, o han obligado a sus empleados a continuar yendo a trabajar físicamente, y sin respetar unas mínimas normas de prevención y protección hacia ellos mismos y hacia sus clientes, con el consabido riesgo para la salud de todos que ello supone.

En Finques Chicote ya estábamos preparados antes del confinamiento para poder teletrabajar o trabajar de forma remota, porque habíamos dejado dispuesto un plan de contingencias a la vista del cariz que iban tomando los acontecimientos socio-sanitarios la primera semana de marzo. Cuando se publicó el primer decreto del Gobierno el sábado 14 de marzo, el lunes 16 de marzo por la tarde la mitad de nuestra plantilla pudo comenzar a trabajar telemáticamente desde sus casas, y la otra mitad restante a partir del día siguiente, martes 17 de marzo.

Lo importante y prioritario era poder proteger a nuestro equipo humano, a la vez que poder seguir ofreciendo un servicio inalterado a nuestros clientes a pesar de que no estábamos presencialmente en nuestras oficinas.

La comunicación con nuestros clientes se ha podido llevar a cabo de forma fluida por vía telefónica y por correo electrónico.

Disponer de telefonía por IP nos ha permitido poder atender a los clientes desde otras ubicaciones distintas a la de nuestras oficinas. En el supuesto de haber tenido un antiguo sistema de centralita telefónica, como es el caso de otros administradores de fincas de la zona, no habríamos podido atender debidamente por teléfono a los clientes.

Por otro lado, durante el tiempo del confinamiento estamos en contacto con administradores de fincas de todo el país, principalmente a través de grupos de Slack, y desde donde se comparten e intercambian valiosas aportaciones y conocimientos relevantes.

Esto nos ha permitido tener siempre información actualizada que hemos podido transmitir rápidamente a nuestros clientes a través de la publicación de diversos artículos en nuestro blog.

Asimismo, en nuestro afán por poder continuar estando al día y actualizados, hemos aprovechado para seguir formándonos por medio de webinars, seminarios online y publicaciones especializadas, en diversas cuestiones relacionadas con nuestro sector, tanto a nivel legal como organizativo, y también con la implementación de diversas tecnologías para desarrollar el teletrabajo.

Técnicas y programas que antes no nos eran muy conocidos, pero que sin embargo ahora ya son como de la familia:

Todas estas técnicas y programas de trabajo remoto, en equipo y videoconferencias han llegado para quedarse.

La asistencia a webinars organizados por los colegios profesionales de administradores de fincas, tanto estatal (CGCAFE) como de Cataluña (CAFBL), colegio de abogados (ICAB), formadores jurídicos (Enfoque XXI y Sepín) y por cámaras de comercio, nos ha permitido tener siempre información actualizada, importante y de primera mano que, como decíamos, hemos podido trasladar a nuestros clientes.

La publicación continua de artículos en nuestro blog y envío de emails frecuentes a toda nuestra cartera de clientes entendemos que han aportado nuestro granito de arena a que puedan estar mejor informados de la evolución de la pandemia y el estado de alarma, así como todas las afectaciones a la vida de las comunidades de propietarios.

La recepción de varios comentarios de agradecimiento de algunos clientes nos confirma que hemos hecho las cosas bien y supone un gran estimulo para todos nosotros.

Por todo ello, creemos que estamos dispuestos y capacitados para afrontar esta nueva realidad que se nos viene encima y que tantas cosas ha cambiado y cambiará. Desconocemos que nos deparará el futuro, pero sabemos que estamos preparados para afrontarlo.