Uno de los principales problemas de convivencia en las comunidades de propietarios es el ruido que en ellas se produce y las molestias que se ocasionan con él.

Además, coincidiendo con el confinamiento provocado por el Covid-19, el problema del ruido se ha agudizado de forma notable al encontrarse todas las personas recluidas en sus viviendas.

No obstante, con anterioridad al coronavirus, el ruido se ha situado siempre como uno de los principales problemas de convivencia entre vecinos.

El falso mito de que podemos hacer ruido durante el día

Existe el error entre los vecinos respecto a que durante el día se puede hacer ruido sin problema, porque es de día y solamente no se debe hacer ruido por la noche.

Esta afirmación es una falacia puesto que el ruido no va en función de si se produce de día o de noche, sino respecto al ruido ambiente que se genera.

Ocurre que el mismo ruido es más molesto a las 12 de la noche que a las 12 del mediodía. ¿Por qué?

Pues porque al mediodía el ruido ambiente es mucho mayor que por la noche.

Pero eso no quiere decir que el ruido causado a las 12 del mediodía no pueda ser molesto.

Lógicamente, su molestia será menor que a las 12 de la noche principalmente porque por la noche las personas duermen.

Lista de ruidos

¿Qué tipo de ruidos existen en la comunidad de vecinos?

Existen varias listas de ruidos dentro de una comunidad de propietarios. Por un lado, podemos tener los ruidos causados por los vecinos y por otra parte, ruidos producidos por elementos comunes.

Ruidos particulares

En esta lista podemos tener los siguientes:

  1. Lavadoras que hacen mucho ruido al centrifugar.
  2. Volumen alto de la TV, de la radio o música alta.
  3. Vecinos que arrastran objetos o provocan impactos fuertes (zapatos de tacón, martillos, portazos, etc.).
  4. Ladridos y maullidos de animales domésticos ante la ausencia de su dueño.
  5. Fiestas y juergas habituales.
  6. Actividades molestas en establecimientos (bares, cafeterías, actividades recreativas, etc.): gritos, música, golpes, peleas, voces de conversaciones, aplausos, etc.
  7. Compresores de aire acondicionado/bombas de calor ruidosos, sean de establecimientos (supermercados, restaurantes, oficinas, etc.) o particulares (en viviendas).
  8. Músicos aficionados o profesionales que ensayan o practican con instrumentos musicales.

 

Pasos a seguir:

1. Ante ruidos causados de forma particular, lo correcto sería primero dirigirse al vecino causante para que cese el mismo o solucione la fuente del ruido si se trata de algún electrodoméstico.

Por desgracia, lo habitual en estos casos es toparse con la nula colaboración del vecino para solucionar el problema y negar que esté cometiendo ruido alguno, o incluso reconocer que existe pero despreciar que este pueda llegar a molestar. El incivismo campa a sus anchas en las comunidades de propietarios.

2. El siguiente paso sería avisar a la Guardia Urbana o Policía Local para que intervenga y aperciba al vecino infractor.

Todos somos conscientes que ambas medidas no suelen funcionar, ya que como decíamos, el vecino infractor no colabora y la Guardia Urbana no suele acudir o se persona tarde y ya no existe el problema del ruido.

La ley que rige las comunidades de propietarios tiene mecanismos para que el presidente de turno advierta al propietario causante de los ruidos para que cese en la actividad y si esta continúa en el tiempo y de forma habitual, la comunidad pueda acordar la interposición de una demanda contra el vecino causante.

En caso de sentencia favorable, hay que destacar que, si el causante es un arrendatario, el juez puede ordenar la suspensión del contrato de arrendamiento, y si es un propietario puede ordenar su expulsión temporal de la vivienda por un tiempo delimitado (es complicado, pero no imposible, dado que existen algunas sentencias judiciales al respecto).

Ruidos comunitarios

En esta lista podemos tener los siguientes:

  1. Ascensores: ruido excesivo de los motores en la sala de máquinas y de las cabinas al detenerse en la planta.
  2. Puertas de garaje al abrirse y/o al cerrarse, o motor de puertas de garaje.
  3. Motores de grupo de ventilación forzada (extractores de humos).
  4. Puertas peatonales al cerrarse con un fuerte golpe.

 

Pasos a seguir:

1. En estos casos y otros más, el primer paso sería requerir al presidente o al administrador de fincas para que adoptara las medidas necesarias para solucionar la causa de los ruidos generados por estos elementos comunes.

2. En el supuesto que los ruidos no se solucionen, el vecino afectado deberá poner denuncia ante la guardia urbana y/o interponer demanda judicial contra la comunidad de propietarios, e incluso presentar una denuncia en el Ayuntamiento por contaminación acústica.

No obstante, todos estos problemas tienen solución y no debe suponer ninguna dificultad para la comunidad en encontrar la más adecuada para cada caso:

  • En el caso de los ascensores la solución sería la insonorización de la sala de máquinas y de motor, la sustitución del motor por uno más silencioso o la instalación de un variador de frecuencia para que el ascensor se detenga suavemente en cada planta
  • En el caso de las puertas de garaje la solución podría ser la instalación de amortiguadores en la puerta de acceso de vehículos para minimizar el impacto de cierre, la instalación de un muelle hidráulico con freno en las puertas peatonales para que detenga suavemente el cierre de la puerta al momento del golpe.

Resumen

Que convivir en un edificio es difícil es algo de lo que todos somos conscientes, pero en relación con los ruidos innecesarios sabemos que son evitables con una mínima voluntad de solucionarlos.

A nadie le gusta ser molestado y a su vez, molestar a otros. Por ello, sería muy deseable que la reacción de los vecinos a los que se les avisa de la generación de ruido no adoptaran la típica actitud de hacerse el ofendido y negarlo todo, siempre que el aviso se realice con educación.

También es cierto que cuando los avisos se suceden de forma constante, la actitud del afectado no suele ser muy educada a medida que avanza el tiempo.

Las soluciones de tipo denuncias ante el Ayuntamiento y demandas judiciales pueden ser efectivas, pero el problema es que se alargan en el tiempo y la molestia del ruido del vecino incívico sigue ocurriendo.

Con buena voluntad entre todos los vecinos de una comunidad de propietarios seguro que no habría problemas de convivencia en materia de ruidos molestos.

En Finques Chicote, debido al gran número de comunidades de propietarios que administramos, nos encontramos casi a diario con quejas de problemas de ruidos por parte de los propietarios. Intentamos siempre buscar soluciones de mediación a fin de evitar posibles denuncias o demandas, y por consiguiente un mayor deterioro de la convivencia entre vecinos.